Empresas
Cómo plantear la formación en español de un equipo internacional en Madrid
Qué decidir antes de contratar formación en español para un equipo. Contenidos, grupos, horarios, seguimiento y documentación para la bonificación.
Dentro de la oficina, el equipo funciona en inglés. Fuera, las cosas cambian. El cliente prefiere el español, el proveedor contesta en español y la Administración no admite otro idioma.
La respuesta habitual es una clase semanal a última hora de la tarde. Hacia marzo, la asistencia ha bajado y nadie sabe bien qué se ha aprendido. No suele ser un problema de motivación. Suele ser un problema de planteamiento.
Una formación que se nota en el trabajo se decide antes de la primera sesión. Estas son las decisiones que conviene tomar.
Parte de lo que cada persona tiene que hacer en español
Un temario general sirve de poco a un equipo con funciones distintas. Antes de hablar de niveles, conviene saber qué tiene que poder hacer cada persona:
- Comercial. Llamar a un cliente, presentar una propuesta, negociar un plazo de entrega.
- Atención al cliente. Entender una queja y responder por escrito con el tono adecuado.
- Jurídico o financiero. Leer un contrato o un informe y comentarlo en una reunión.
- Dirección. Llevar una reunión, intervenir en un comité y sostener la conversación en una comida de trabajo.
Ese mapa es el punto de partida del programa y, después, la forma de comprobar si ha servido.
Individual, en grupo o las dos cosas
El grupo funciona cuando sus miembros son de la misma organización, tienen un nivel parecido y comparten necesidades. Un equipo comercial de cinco personas con nivel B1 es un buen ejemplo. Cuantas más personas, menos tiempo de palabra para cada una; en grupos grandes conviene trabajar por parejas.
La clase individual tiene más sentido en tres casos:
- Un directivo con un objetivo muy concreto, como una presentación ante el consejo.
- Contenidos confidenciales que no deben tratarse delante del equipo.
- Una persona con un nivel muy distinto al del resto.
También se pueden combinar: el equipo en grupo y una o dos personas en sesiones individuales.
Dónde y cuándo
En las oficinas de la empresa, nadie se desplaza. En un centro externo, el equipo se desconecta del correo. La videoconferencia encaja si hay varias sedes. Y el horario pesa tanto como el lugar.
Consejo del Instituto. Planifica el calendario pensando en el verano. En julio y agosto, muchas empresas madrileñas pasan a jornada intensiva y la oficina se vacía a media tarde. Las sesiones de tarde dejan de tener sentido. Evita también la franja de 14:00 a 16:00, la de las comidas de trabajo. La primera hora de la mañana, antes de que se llene la agenda, suele resistir más.
El español que más se usa en la oficina
Gran parte del trabajo diario pasa por dos canales: el correo y la reunión. Conviene que el programa empiece por ahí.
En el correo, el saludo lleva dos puntos, no coma: «Hola, Marta:» o «Estimada Marta:». Es un error frecuente en quien escribe desde el inglés. Otras fórmulas que conviene tener a mano:
- «Te escribo en relación con la propuesta del día 12».
- «Te adjunto el presupuesto revisado».
- «Quedo a la espera de tus comentarios».
- «Un saludo» para cerrar, o «Un cordial saludo» si el trato es más formal.
En las reuniones, el reto no suele ser el vocabulario técnico. Es saber intervenir, matizar y cerrar acuerdos:
- «Si me permites un apunte…», para pedir la palabra sin cortar a nadie.
- «Entiendo lo que dices, pero yo lo veo de otra manera», para discrepar con suavidad.
- «¿Lo dejamos cerrado así?», para fijar un acuerdo.
Y una advertencia. «Lo vemos con calma y te digo algo» suele significar que la decisión no está tomada. No es un sí. Si necesitas una respuesta, pregunta con naturalidad: «¿Para cuándo crees que lo tendríais?».
Si parte de esas reuniones son por videollamada, hay más frases útiles en cómo aprovechar una clase online en directo.
Cómo medir y justificar la formación
Recursos Humanos necesita saber dos cosas: quién asiste y quién avanza. Pide informes periódicos de asistencia y de progreso. Y vuelve cada trimestre al mapa de situaciones del principio. ¿El equipo comercial ya hace las llamadas de seguimiento en español? ¿Atención al cliente responde las quejas sin pasar por el traductor?
Si la empresa quiere bonificar la formación a través de FUNDAE, aclara desde el principio quién la tramita: el centro o la propia empresa.
Última revisión: octubre de 2026. Los requisitos y plazos de la formación bonificada pueden cambiar, y algunos trámites deben hacerse antes de la primera sesión. Confírmalos con tu gestoría o en la web de FUNDAE antes de empezar.
Español para empresas en el Instituto
El Instituto Internacional de Español organiza formación in-company en Madrid, en Gran Vía 40 u online, para una persona o grupos de hasta 12. Todo programa empieza con una prueba de nivel gratuita de 30 minutos. RR. HH. recibe informes mensuales de asistencia e informes de progreso. El Instituto no tramita FUNDAE: entrega los partes de firmas, la asistencia y los contenidos para que lo haga la empresa o su gestoría.
El precio es por hora para todo el grupo y va por tramos. Con bono de 10 horas: 75 € para 1 o 2 personas, 95 € de 3 a 5, 115 € de 6 a 8 y 135 € de 9 a 12. Con bonos de 20 y 50 horas, la hora baja alrededor de un 6 % y un 15 %. Así, un grupo de cuatro personas con bono de 20 horas cuesta 89 € la hora, 22,25 € por persona. Más detalles en español para empresas en Madrid y en precios.



